Pérdida Súbita

La pérdida auditiva "súbita" es aquella que ser produce rápidamente, en unos días o de un día para el otro.


El paciente suele referir que de pronto ha dejado de escuchar por uno de los dos oídos (oído afectado). Puede afectar a un oído (unilateral) o a los dos oídos (bilateral).

Es una afectación directa a las células ciliadas internas por lo tanto se produce una pérdida neurosensorial.


Es necesaria una actuación urgente por parte de los profesionales ya que pasadas las 24 h si no se ha iniciado tratamiento es muy difícil ver resultados positivos.



Causas:


Hay múltiples causas aunque es difícil en muchos casos averiguar cuál ha sido el detonante.


  • Algunos virus como el de las paperas, la meningitis o el sida

  • Traumatismos cráneo-encefálicos

  • Tumores

  • Tapón de cerumen (en este caso la pérdida sería transmisiva y no habría afectación neurosensorial, una vez se extrae el tapón de cera la audición se restablece a cómo la tenía antes del tapón)

  • Medicamentos. Existen multitud de medicamentos ototóxicos que afectan directamente al oído interno.

  • Enfermedades autoinmunes

  • Trastornos vasculares

  • Síndrome de Menière



Diagnóstico:


Lo más importante es que cuando un paciente detecta que la audición ha "caído" bruscamente, ha de acudir de manera inmediata a un centro médico, si es posible con especialidad de Otorrinolaringología. Se considera una emergencia médica por eso es de vital importancia la urgencia en la atención.


El especialista le hará una evaluación de oído: otoscopia para mirar que no haya cera, rotura de tímpano, objetos extraños que bloqueen el conducto auditivo. Realizará una audiometría para valorar el umbral actual del paciente. También, y si lo creen necesarios, pruebas de imagen para poder hacer una evaluación más exhaustiva.




Tratamiento:


Lo más importante es que cuando un paciente detecta que la audición ha "caído" bruscamente, ha de acudir de manera inmediata a un centro médico, si es posible con especialidad de Otorrinolaringología.


Es muy probable que, después de la exploración y verificación de que la sordera no es por otra causa como otitis, tapón de cera, etc, el médico realice un tratamiento con corticoesteroides para reducir la inflamación, incluso antes de saber exactamente la causa.

Está comprobado que si en las primeras horas de afectación se trata con corticoides la recuperación es mejor, de no ser así los daños causados pueden llegar a ser irreversibles.


Se puede administrar el corticoesteroide vía oral o también, y estudios recientes lo avalan, mediante inyecciones transtimpánicas, directamente en el oído.



El 50% de los casos detectados y tratados en las primeras 24 h suelen revertir. En otros casos si la audición no mejora se aconseja que se adapte unos audífonos para mejorar la calidad auditiva del paciente.


Hay también algunos casos en que la afectación es tan grande que no hay recuperación posible ni tan siquiera con unos audífonos, en estos casos entraríamos en protocolo de implante coclear.